miércoles, 23 de junio de 2010

De Cuero Vivo

María José Perez Espinoza, es una estupenda fotógrafa que hierve de ganas de hacer cosas, movida, fuerte, entusiasta y desenfadada, no solo es una persona, también es un personaje.

Ella esta armando el proyecto De Cuero Vivo, y hoy me estaba contando de este por chat en facebook, y le empecé a preguntar: "Es el tema del cuerpo, pero visto desde la perspectiva del cariño... ¿verdad?", ella impaciente "todo el proyecto esta descrito en el blog"... "ah... no me había dado cuenta que había texto...", si lo visitan se darán cuenta del porque de mi ceguera selectiva, en todo caso para que Uds. no padezcan mis mismos problemas, copie y pegue la descripción del proyecto:

Sobre Cueros

La emoción del cuerpo: del cuero vivo.
Mi fascinación por el cuero en forma de mujer me ha definido a lo largo de mis años.

Hoy solo soy responsable de anteponer el coraje y registrar nuestros cuerpos, como lo que son: cuerpos. Dejo un lado el etiquetado, la rotulación. Yo al menos me manifiesto libre de definiciones ... si aun necesitan ponerme apellidos, que sean otros.

Si te interesa participar en este proyecto, escribe a esta dirección: radujo@gmail.com

Entonces no solo es goce, placer, cariño, lo que esta incluido en el proyecto, también es político, nosotras como cuerpo, sujeto, carne que no es nada de muda... emoción y piel!!!

Para el placer propio, en fin esta maravillosa fotógrafa, propone que nosotras (de todas las edades y todos los tipos) poseamos el lente, nosotras mas allá de las definiciones y etiquetas. Y hace la invitación para quien quiera escribirle y participar en este proyecto... yo personalmente lo estoy pensando.


lunes, 21 de junio de 2010

Feministas Maloneras hacen públicos sus agradecimientos por Malón

Queridas amigas, compañeras y acompañantes,

Queremos agradecerles su acogida a la invitación a compartir en un espacio como el Malón Feminista, donde pudimos contagiarnos con el entusiasmo y alegría de todas/os y pasar gratos momentos juntas/os. También queremos agradecer los deseos de éxito de este Malón a todas quienes no pudieron asistir, y de quienes esperamos poder contar con su presencia en un próximo Malón Feminista por inventar.

Especialmente queremos destacar las colaboraciones de:
Anita Pichulman de REMOS, organización que nos acogió en su espacio.
Soledad Acevedo de CoSeCh, organización que nos facilitó el equipo de amplificación.
Rosa Ferrada y Lenina Del Canto del MEMCH que nos donaron premios para la rifa.
A quienes hicieron posible el show, Marcela Herrera, Jorge Gómez, Susana Arredondo. Así también a todas/os quienes llevaron sus aportes comestibles y bebestibles para compartir.
Por último a quienes estuvieron en la puesta en marcha de esta iniciativa y las que se sumaron:
Maya Arnao, Rosa Yañez, Vanessa Naranjo, Beatriz Sotomayor, Marcela Herrera y Catalina Flores.

Este Malón no hubiera sido posible sin los valiosos aportes y colaboraciones de:
Rosa Ferrada: amate y otros; María Lenina Del Canto: cartera, cojín hindú y otros; María Jesús Sotomayor: Cinturitas de Abejas (productos apícolas); La Ceiba (Grupo cumbia colombiana): una entrada doble para tocata; Feministas Feas: set de postales; Vanessa Naranjo: muñequita andina de la fertilidad, Rosa Yañez: polera por el derecho a decidir y sopaipillas; Eloísa Gutiérrez: juego y papas fritas; Pamela Eguiguren: selección musical y vino, Beatriz Arancibia: vino; Soledad Acevedo: equipo de música de CoSeCh, selección musical y artículos de aseo; Daniela Andrade: selección musical; Feministas Tramando, Observatorio de Género y Equidad, Articulación Feminista por la Libertad de Decidir, Ciudad de las Diosas, Radio Nuevo Mundo: Difusión; Jorge Gómez: canto latinoamericano, Susana Arredondo: canto latinoamericano, Marcela Herrera: canto lírico, sketch y caricaturas; Beatriz Sotomayor: rifa; Isaura Gutiérrez: apoyo en atención de público en cocina; Anita Pichulman: espacio físico; Johana Ortiz: tercera versión invitación y Feministas Maloneras: equipo de producción. Y a todas aquellas amigas que colaboraron y que se nos escapa de las manos mencionar, muchas gracias.

Feministas Maloneras
(Maya, Rosa, Vanessa, Beatriz, Catalina y Marcela)

domingo, 20 de junio de 2010

Crónica de un malón esperado

Por Beatriz Sotomayor

El malón ha sido una idea que se ha cocinado a fuego lento por años en la mente compleja y chispeante de Maya Arnao, pero recién este año empezó a adquirir cuerpo, a mi (Beatriz), Maya me mostró un borrador de una actividad “para crear y reforzar tejido social dentro del movimiento” (que académica ella) al mismo tiempo que unía sus dedos para mostrarme la idea encarnada, esto fue en un conversatorio en el ex hospital San José, semanas después en una reunión de la articulación feminista la cosa se enserio y hubo que anotarse para colaborar con el malón, me anote con una actividad divertida y dije que contaran conmigo me tomaron la palabra.

El Domingo 23 me llamó, Vanessa Naranjo, una de las promotoras de la idea, dado que tenía una jaqueca espantosa y la idea de que me hablaran me parecía cruel, así que le dije que la llamaría al día siguiente, al día siguiente conversamos, quedamos en que yo me encargaría de la rifa, una actividad y que ayudaría a vender, además a las 4 de la tarde nos encontraríamos con Rosa Yañez, para conocer el local que la organización REMOS prestaría, allí conocí a Anita Pichulman y vimos el lugar, necesitaba una manita de gata, pero tenía mucho potencial, quedamos de volver el jueves 3 de junio y darle la manita, y vernos el miércoles 16 de Mayo para vender entradas a organizaciones, nos fue re bien tuvimos conversaciones estimulantes, fuimos a la Morada, al Observatorios de Género y Equidad y al CEM, y posteriormente fui a fondo alquimia a entregar un par de talonarios a Jo Lizana y a Cata Flores para que vendieran.

No estuve en la manita de gata, ni en la reunión de organización, pero el día M sábado 5 de Junio, estuve a las 3:30, decorando, moviendo muebles, trasladando. Estaban allí Cata Flores, que con su sobrina Isaura, reinarían desde la cocina, Vanessa Naranjo, Anita Pichulman, Marcela Herrera quien me inmortalizó inflando un condón, Rosa Yañez, Maya Arnao, y otras que fueron llegando.

Como en el feminismo no todo es glamour, me toco la tarea de inflar condones, me tomo un tiempo tomar el truco, pues inflar un globo aceitoso con sabor a pescado químico no es simple, hay que lavarlo antes, inflarlo varias veces, pues se va soltando y dado que se resbala la parte del nudo tiene su como… Es más ahí se me ocurrió armar el fallido concurso de inflado de condones, pues si algo me ha enseñado la TV es que la gente tiene debilidad por competencias desagradables y con doble sentido, pero cuando propuse el concurso no me había percatado que todos los condones se habían inflado… buuuu.

Las feministas y simpatizantes, se tomaron su tiempo en llegar, pues genio y figura hasta la sepultura, llegaron todas tarde, pero llegaron trayendo la conga, la alegría y el AZUCAR!!! Dejándose los pies en la pista, el navegado corrió como agua y ellas nadaron como peces…

Afuera estuvo el sector muy alternativo, donde algunas activistas demostraron su compromiso con la causa de la visibilización lésbica, mientras las señoras de la comunidad paseaban a sus perros falderitos a conciencia por las cercanías.

Maya fue nuestra dama acaudalada que manejo las cuantiosas sumas de dinero que llegaron a cambio de jolgorio, bebestibles y comestibles, yo fui la comerciante que embrujaba al auditorio con la posibilidad de llevarse premios fabulosos, Vanessa fue maestra de ceremonias, Rosa nuestra portera y gorila y el auditorio se puso con el show, hubo guitarreos, juegos animalosos (Eloisa Gutierrez), canto lirico-heroico (una muy resfriada Marcela Herrera), caricaturas (Marcela), y mucha música.

Pasadas las 10, hubo que despedir a las y los viandantes, pinchar los condones inflados, lavar los platos e irse.

En fin el domingo 6 a las 11 de la mañana suena el teléfono: Era Maya, ¿Beatriz te parece si nos juntamos a evaluar el malón el martes a las 11? …ZZZZ ZZZZ …ok.

El martes en el MENCH, Vanessa, Cata, Maya, Rosa y yo, compartimos impresiones, aireamos malentendidos y evaluamos que el malón había sido un rotundo éxito, hubo fiesta, amistad, alegría, es decir lo que Maya quería lograr cuando entrecruzaba sus dedos y con su voz suave decía “armar tejido social” se logro.

* Las fotos son cortesia de Mujeres Haciendo Grandes Cambios

No nos conviene ser más mujeres


Por Beatriz Sotomayor

Ayer leí un artículo de Francisca Barrientos y me tome la libertad de tomar algunos párrafos, tiene una perspectiva mucho más radical de lo usual al feminismo, donde señala muy académicamente en su artículo: Una mirada frente al fracaso del feminismo,que al hablar desde la esencia de la mujer, al identificarnos desde ese referente natural, nos entrampamos en una lógica sin salida:

Así, sin quererlo las “mujeres malas” (rebeldes) … vienen a reforzar la norma de los cuerpos toda vez que ocupan una posición de opuesto-radical: son el lado oscuro del espejo identitario. Ellas, al ser puestas por otros fuera de los márgenes de lo que las mujeres supuestamente son o debieran ser, refuerzan la existencia de los roles y las políticas de sujeción.

Francisca insiste:

No basta con rebelarse para que nos digan que somos mujeres malas, es necesario y urgente renunciar al hecho mismo de ser mujer.

El gran problema de la mujer mala de Gloria Anzaldúa es que pese a que se ha rebelado contra su cultura paterna sigue siendo mujer, continúa reconociéndose en función de esos supuestos iguales que le ha impuesto el sistema identitario: sigue mirando al mundo en términos binarios. Mientras que, en oposición a lo anterior, justamente lo que hace falta es que deje de identificarse como mujer. Es decir, que deje de intentar construirse políticamente a partir de una estructura discursiva y simbólica, la cual existe solo a partir de la presencia de un opuesto masculino y natural… lo mismo pasa con las feministas.

Suena coherente, los roles siempre son complementarios, pues se definen en relación a otros roles, medica/paciente, madre/hija, tío/sobrino, vendedor/clienta, mala/buena, hombre/mujer, etc. Y está claro que los roles disponibles para nosotras suelen continuar la lógica maternal del cuidado, como ejemplo carrera de constructor civil v/s párvulos y nos colocan en posición de dependencia. Entonces para no caer en esta lógica habría que hacer un borrón y cuenta nueva identitario, digamos poner en la juguera a la Venus de Milo, el Apolo de Belvedere, El David de Miguel Angel, la estatua de Balmaceda, el kamasutra, The L Word, el reggaetón, etc. Y partir de nuevo.

Pero ha llegado el tiempo de remover las estructuras y liberar a la mujer de su pesada existencia. Es urgente quebrar con los binarios, puesto que están siendo más que nunca potentes estructuras de control y normalización que van institucionalizando unos cuerpos por sobre otros, corriéndose así el peligro de que las luchas y las reivindicaciones se integren también en la norma y pierdan su potencial de quiebre.


En el artículo además se señala una posible estrategia:

Tenemos que mirar hacia los márgenes y saltar hacia el abismo, porque allí habitan las figuras que quiebran las normas de la identidad, los sujetos que no se adecuan o que no se reconocen a sí mismos según las estructuras que norman a los cuerpos y los posicionan entre lo blanco y lo negro que plantea la heteronorma.


Intelectualmente me parece muy bien planteado, pero como persona que piensa desde lo cotidiano y se plantea como mujer, estas estrategias me parecen muy complejas, primero implica hacer camino al andar y ser radicalmente libres, y olvidarse del descanso de la ovejita adormilada que a ratos tenemos casi todxs, segundo a mí lo que más me preocupa es el bienestar emocional (y todos aquellos recursos y libertades necesarias para lograrlo), por esto conceptos como sororidad y affidamento me parecen fundamentales, el tema de la comunidad y el apoyo, por esto destruirlo todo me parece inquietante, me atrae más construir y ojala lograr un espacio donde prime la gentileza.

Con esto no rechazo de plano lo que señala Francisca, al contrario más bien me alegro que haya escrito el artículo, además creo que los feminismos deben ser diversos y amplios, pues el patriarcado lo es. Es más Francisca habla de un tema muy potente y actual:

¿Por qué aún hoy un asunto “biológico” es lo que abre o cierra las puertas a los actores validados del feminismo?

Mientras el feminismo sea un asunto exclusivamente de mujeres o de bio-mujeres, nunca habrá de alcanzar todo su potencial de transformación social. Así las mujeres son la piedra de tope del feminismo, son el signo que ha de condenarlo al fracaso.
En esto último no podría estar más de acuerdo, el feminismo es un espacio que no debe restringirse.

Finalmente, quiero destacar una particularidad del razonamiento de Francisca, ella señala que dado que el mundo sigue una lógica binaria, hay que ver que si se delinea un rol o identidad a la vez se delinea su opuesto. En este sentido, el discurso de la mujer victima desde el SERNAM por ejemplo también enfatiza la figura del “victimario”, pero a la vez no se puede invisibilidar la violencia lo cual nos deja en un aprieto etico grave.

El Género y la Clase: quien viene primero el huevo o el huevo

Por Beatriz Sotomayor

Hay un debate que es un cliché, que viene primero el género o la clase... cuando ambas son variables paralelas en el tiempo, pues cuando alguien nace (macho/hembra/intersex)se le asigna un genero (con bisturi a lxs intersex) y una clase social, que luego eso se vea como algo natural es incidental y lo que las hace primera o segunda es la posición del observador y su propia agenda, por ejemplo para mi como feminista el género esta primero, una cosa operativa, pero no puedo ignorar la clase social, ni otras variables.

En fin, Flora Tristan durante el 1800 reclamaba contra la opresión del proletario hacia la proletaria, señalando asi que el genero y la clase son disriminaciones distintas por muy entrelazadas que esten.

martes, 15 de junio de 2010

STATUS Y AFFIDAMENTO


Por Beatriz Sotomayor


Como feminista que comienza, tengo el dilema de la contracultura, el ahora qué hago???? De la existencia para mi es complejo, dado que me crie patriarcal, y vivo en una cultura idem, imaginarme y encontrar caminos alternativos para vivir es complejo y fundamental a la vez.

Quiero revisar muy parcialmente el tema del status, las mujeres tradicionalmente tenemos status a través del linaje, la apariencia y a través del hombre que nos acompaña, en este sentido quiero retomar el sentido del príncipe azul, como se lo describiría Rapuncel a una amiga cómplice “es entero guapo, hasta el caballo lindo, dulce, bien viajado, inteligente, culto, fuerte, valiente y es hijo de un rey y seremos felices para siempre, y seré reina y tendré joyas, y vestidos y y y… ahhhh me ama ahhhhhhhh(hiperventilada)!!!!!”. No en vano la madre soltera de clase social baja es el núcleo de lo que se llama “la pobreza dura”.

Y los hombres están conscientes de que ellos son fuente de status para nosotras, para citar mi a ratos muy lucida madre que después de separarse y ante mi pregunta sobre si ella planeaba emparejarse de nuevo, me explico en palabras más elegantes lo siguiente: “nica, los hombres de mi edad al emparejarse con mujeres de su misma edad se creen que le hacen a una un gran favor y se comportan como si fueran grandes señores, a los que hay que atender… puedo vivir mejor que eso”.

Mi punto es que fuera de la lógica patriarcal de ser regia y encontrar un marido gerente GCU, las mujeres no tenemos muchos marcadores de estatus. Si lo definimos vagamente como “Posición que una persona ocupa en la sociedad o dentro de un grupo social”, el status es más que orgullo, es un lugar en el espacio, eso si dentro de una jerarquía, no en base a meritos.

En el párrafo anterior, respondo mi pregunta implicita, hay que cambiar “jerarquía” por “merito”, suena fácil… primero asume que las mujeres (feministas o no) podemos separarnos así no más de los marcadores del orgullo clásico (es posible, pero tras procesos de reflexión), que nos ganaremos un espacio a través del merito y su reconocimiento, ok, eso pone el énfasis en una comunidad que te reconoce (es poner demasiado en manos de otrxs), que te reconozcas tu y estés orgullosa de tus logros… para mi gusto un poco árido….

Bien, como ya muchas han dicho antes el encontrar un lugar en el mundo que te acomode es complejo, no imposible… y que una buena autoestima ayuda montones.
Hoy encontré lo siguiente en la revista Debate Feminista:


… para lograr desmontar el entretejido político vigente hay que desarrollar una estrategia de relación y de comunicación entre mujeres… el término affidamento que significa tantas cosas vinculadas entre sí (como confianza, reconocimiento, autorización, fidelidad) ... El objetivo del affidamento es "tener en nuestro sexo la fuente y la medida del valor social de las mujeres".


Fantástico encontrar en otras mujeres una fuente de valor… ¿Pero las feministas tienen la disposición de hacer esto una por otras? Desde lo que he visto… no. Esto puede cambiar… Claro que sí. ¿Es importante que suceda? Desde la misma fuente así se señala:

… debate feminista retoma del affidamento una idea central: "La falta de gratitud entre mujeres empobrece mucho más que el dominio sexista a la mujer individual y a todas en conjunto". En la costumbre social, el reconocimiento "se reduce a un sentimiento íntimo o a una acción privada", pero la relación de affidamento se propone como social y parte de un proyecto político. Si "el vínculo de reconocimiento y de agradecimiento hacia sus iguales constituye lo esencial de su vinculación social para una mujer", configurándose como el fundamento de una autoridad social femenina…


Es decir el affidamento, es una conducta sororal que está vinculada a acciones de memoria feminista, pues el reconocimiento es público y se debe registrar.

En fin, volviendo a el lugar donde yo me planto como activista que quiere vivir y verse desde referentes no patriarcales, y está empezando este proceso, y que quiere vivirlo con goce, este es el principio de una serie de reflexiones sobre el bienestar propio y el de otras.

Sororidad


Por Beatriz Sotomayor



Sororidad, es el concepto de hermandad de mujeres, en tal sentido es una distinción, un desagregado del concepto de fraternidad, y desde ese punto no se entiende para que instalar esta palabra, si hay otra mas conocida que es mas inclusiva y que probablemente le haga mas sentido a la gente.

Porque Sororidad refiere a una ética de relación entre mujeres, una cortesía especial que implica una solidaridad diferente, ahora en el terremoto para mi implica que la ropa, el dinero y otros que yo pueda reunir los enviare preferentemente a organizaciones de mujeres y mas aun si trabajan con mujeres.

Pero en la vida diaria la Sororidad implica la renuncia a la misoginia competitiva, entendida como una manera de ver la vida que tienen muchas mujeres hasta cierto grado, que es una visión darwiniana que implica una lucha despiadada por recursos escasos: los hombres elegibles. Esta visión es especialmente común entre las heterosexuales (porque el ser lesbiana o trans puede gatillar ciertas reflexiones), y esta idea a menudo implícita alienta el que muchas desarrollemos sentimientos de desconfianza y envidia entre nosotras, y que en situaciones de poder por ejemplo seamos unas brujas con mujeres mas jóvenes, o que percibamos como mas atractivas, es decir esto nos lleva a una ley de la jungla de la sobrevivencia de la mas fuerte (o hermosa) y la que no aguanta, bueno es débil y a los y las débiles de la manada, pues se la/o terminan comiendo las hienas "así es como funciona el mundo... nada que hacer".

Precisamente porque es un concepto alternativo a la jungla derrotista y que buscan transformar substancialmente la cultura, la Sororidad es muy política.

Esta misoginia, tiene una implicación muy importante para contextos de desastre, pues esta competitividad limitaria la compasión y solidaridad que podamos sentir por otras mujeres (y la compasión que podamos sentir por nosotras mismas). Por esto el pensar en las necesidades de las mujeres y ver como satisfacerlas en una situación como la actual, es decir enviarles por ejemplo, ropa interior nueva, toallas higiénicas, condones, pastillas, PAE, etc., es un acto sororal y un gesto político que apunta a pensar el bienestar de las mujeres como prioritario.